La compra de una vivienda de obra nueva no solo consiste en firmar una hipoteca y recoger las llaves de la vivienda. Hablamos de escoger la empresa que se encargará de imaginar, proyectar y construir el lugar en el que vivirás los siguientes años y décadas.
Este es el punto en el que entran en juego las promotoras inmobiliarias, que no son como un logo en una valla de obra; son ese socio al que se le confía una parte importante del futuro. Escoger bien no es un capricho; hablamos de calidad de vida y de tranquilidad, así como no de dinero.
El concepto de obra nueva
Cuando se habla de las obras nuevas, lo cierto es que todo esto ha cambiado bastante. No hablamos solamente de pisos recién hechos; las promotoras mejores saben, como nos confirman desde su experiencia en Azalea Properties, que no terminan solamente en los metros cuadrados de la propiedad.
Hay que ser conscientes de que es importante el interiorismo (cómo se vive dentro) y el paisajismo (cómo se vive fuera). Todo esto ha hecho que nazca una generación de proyectos en la que, junto a la memoria de calidades, ahora vemos cómo hay servicios que se dedican a asesorar en decoración y diseño de espacios exteriores.
¿Qué hace de verdad una promotora de obra nueva?
En ocasiones se puede confundir la figura de la promotora con la de la agencia inmobiliaria. La agencia lo que hace es intermediar y la promotora es la encargada de crear el proyecto desde cero. Hay que tener en cuenta que es la que crea el proyecto desde cero, comprando el suelo, así como encargando el diseño al estudio de arquitectura del proyecto, coordinando la obra con la constructora, gestionando licencias y permisos, vendiendo las viviendas y siendo responsable de que todo pueda llegar a buen puerto hasta que se entreguen las llaves y la postventa.
Lo cierto es que de su profesionalidad dependen cosas como que el edificio cumpla con las normas, que los plazos no sean eternos, que los materiales sean conforme a lo prometido o que las garantías queden establecidas claramente. Existen otros aspectos que pueden ser más intangibles, como que las distribuciones tengan sentido, unos espacios bien iluminados o que las zonas comunes inviten a ser utilizadas.
En estos últimos años, la demanda de obra nueva se ha disparado en muchas zonas de nuestro país, hasta el punto de que para bastantes familias ha pasado a ser la opción primera frente a la vivienda usada. Todo esto significa que existe una mayor oferta y también más cantidad de ruido. Cuando se elige bien la promotora, se separa el marketing vacío de los proyectos más serios.
Razones por las que importa tanto elegir bien la promotora
Cuando se compra sobre plano, ello implica que hay que poner una dosis mayor de confianza que si se entra en un piso ya construido. Cuando se reserva una vivienda de obra nueva, en multitud de ocasiones solo se ven infografías, maquetas y una memoria con las calidades. Lo demás todavía no existe. Todo esto ha hecho que elegir una promotora sea importante; no compras un producto, sino una forma de trabajar.
¿Qué características comparten las promotoras?
- Una sólida y conocida trayectoria en la que haya proyectos entregados y clientes que puedan proporcionar referencias.
- Solidez a nivel financiero que reduzca el riesgo de que haya parones en la obra o problemas para acabar el edificio.
- Información transparente con planos claros, calidades bien explicadas, precios cerrados y documentación accesible.
- Respetan los plazos y calidades que se pacten, sin que haya sorpresas de última hora.
- El servicio postventa responde cuando hay pequeños fallos o dudas en los primeros meses.
Existen bastantes guías para compradores que creen que es necesario revisar el historial de la promotora, comprobando que tenga licencias y seguros, de tal forma que se exija información clara y se sea prudente ante una decisión económica de gran importancia.
Interiorismo
Lo que cambia el panorama es que hay promotoras en las que ya han dejado de ver a la vivienda como un cajón estándar en el que cada cliente se apañaba después con una reforma y han empezado a integrar servicios de interiorismo desde el mismo proyecto.
Existen promotoras que tienen su propio equipo de arquitectos y de interioristas que acompañan al comprador para que personalice la casa sobre el plano. Esto tiene una gran razón práctica, puesto que así se evitan reformas costosas a los pocos años.
Lo bueno para el comprador es que ganará coherencia; el diseño interior no va por un lado y la arquitectura por otro, sino que se ve todo como un conjunto. Se ahorra tiempo, quebraderos de cabeza, etc.
Paisajismo
Este es el salto de calidad más importante de la obra nueva. Existen cada vez más proyectos que lo que hacen es focalizarse en áreas comunes y paisajismo, que no se debe ver como el clásico jardín para cubrir con el expediente, sino que es una parte fundamental de vivir ahí.
En las promociones más recientes podemos ver cómo se están haciendo verdaderos jardines privados, con grandes áreas ajardinadas, piscinas que se integran en el paisaje, recorridos entre árboles, áreas de estar al aire libre, huertos urbanos, etc. Todos ellos se diseñan por paisajistas que piensan en el clima, la orientación, el mantenimiento y la manera real en la que lo usarán los vecinos.
Para el comprador, todo esto tiene implicaciones interesantes, puesto que no es igual vivir en un bloque que esté rodeado de pavimento y vehículos que uno que tenga un diseño del paisaje adecuado.
Existen más posibilidades de socializar, de que los niños jueguen de manera segura, que trabajen con el portátil al aire libre o de que se baje a leer un rato al jardín.
De igual forma, todo esto tiene una serie de repercusiones a largo plazo, puesto que las promociones que tienen zonas comunes tienen magníficos resultados a nivel estético y de mantenimiento, conservándose mejor.
¿Cómo se puede reconocer a una promotora que cuide el interiorismo y el paisajismo?
Además de la publicidad, existen algunas pistas claras si se quiere saber si una promotora se toma en serio esto o si solo añade la palabra diseño como un adorno.
La primera pista es cómo se presenta el proyecto como tal. Las promotoras que se encargan de integrar el interiorismo y el paisajismo explican quién es el que firma dichos trabajos, además de mostrar los planos de las zonas comunes, los detalles de los acabados, propuestas de mobiliario y ejemplos de cómo se pueden personalizar.
No se van a limitar a un par de renders generales; hablarán de temas como los materiales, iluminación o de cómo se conectan el interior y el exterior, así como la clase de vegetación elegida.
Hay que ver si hay servicios concretos asociados, como por ejemplo visitas al showroom con asesores en materia de interiorismo, catálogos en los que haya opciones para la personalización, paquetes de mobiliario o hasta que se pueda adaptar el proyecto privado de la terraza o jardín ayudándose del equipo de la promotora.
Otra pista es que haya una coherencia entre el discurso y la trayectoria. Si una promotora presume de interiorismo y paisajismo, pero los proyectos anteriores casi no tienen zonas verdes o muestras interiores genéricas, lo mejor es mirar con lupa.
Si, por el contrario, se ve una línea clara de cuidado en las fachadas, jardines o espacios interiores en las promociones que fueron ya entregadas, lo más seguro es que el nuevo proyecto continúe con esa línea.
Escoger promotora es, al final, optar por un estilo de vida
Cuando elegimos una promotora de obra nueva, no solamente porque queremos decidir en qué barrio deseas vivir o el número de dormitorios que necesitas. Hablamos de que es una apuesta por una manera en concreto de entender la vivienda. Existen algunas promotoras que están centradas en ir apurando metros y ajustando los costes. Otras lo que hacen es focalizarse en el confort, diseño o la calidad de los espacios compartidos.
Algunas solo venden “ladrillo” y las que se preocupan por acompañarte en cómo vas a habitarlo, donde hay servicios de interiorismo que van mucho más allá del clásico plano estándar. Ahora se pasa bastante tiempo en casa, lo que ha terminado por hacer que el salón y el despacho en muchos casos acaben por mezclarse, por lo que se valora también el poder contar con un pequeño refugio exterior, una diferencia que pesa bastante.
Cuando se piensa en un proyecto desde el inicio con una visión integral, las viviendas son bastante más cómodas, luminosas y prácticas, donde las zonas comunes se van a usar de verdad.
Conclusiones
Después de todo lo que hemos hablado, parece que tiene sentido el que le dediquemos tiempo a la investigación para saber quién está detrás de la promoción que pueda interesarte: leer sobre la promotora, visitar otras obras suyas ya acabadas, preguntar cómo trabajan las personalizaciones, qué equipo de interiorismo trabaja con ellos, cómo resolvieron los jardines y las zonas exteriores en los proyectos anteriores que hayan realizado.


