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¿Qué piensas tú de que haya ya clases de inglés incluso en educación infantil?

¿No te has fijado en que ahora está el inglés hasta el la sopa? No, en serio: dan clases de inglés, en absolutamente todas las etapas de la educación, incluso en educación infantil. Pero vamos a ver, si los niños en esa edad no pueden ni tan siquiera razonar cosas, ¿cómo vas a meterle inglés desde tan pequeño?

Bueno, no quise prejuzgar tanto, así que me puse a investigar si de verdad esto es tan terrible… y esto he descubierto.

 

¿A qué edad se debería empezar a aprender inglés?

Este tema de la edad para empezar con el inglés siempre genera bastante debate, y cada vez que lo miro aparece la misma solución: el cerebro infantil tiene una capacidad enorme para absorber sonidos, ritmos y estructuras del lenguaje sin esfuerzo.

No es que el niño “estudie” el idioma como lo hacemos los adultos, es que lo va incorporando mientras juega, escucha y repite. Es lo que se llama la famosa plasticidad cerebral, que básicamente significa que el cerebro en edades tempranas se adapta con mucha facilidad a nuevos estímulos. Fíjate, algo que he estado leyendo es que, al parecer, los investigadores en lingüística y neurociencia llevan años observando que los niños pequeños pueden aprender varios idiomas al mismo tiempo sin que eso les “sature”, algo que a los adultos nos cuesta más imaginar porque ya tenemos el cerebro más fijado en un solo sistema lingüístico, que es el nuestro, básicamente.

También aparece mucho el mito de que mezclar idiomas confunde a los niños, pero los estudios dicen que lo que ocurre es que pueden usar palabras de un idioma dentro del otro (vamos, que hablan mezclando los idiomas), pero eso no es confusión, es una fase normal del aprendizaje.  Con el tiempo, el cerebro separa cada sistema. De hecho, muchos niños bilingües terminan hablando súper bien todos los idiomas y dejan de mezclarlos cuando se hacen mayores.

Así que la idea general es que, cuanto antes se empiece, más fácil se integra el idioma en el niño.

 

Beneficios de aprender inglés cuanto antes

Cuando el inglés entra en la infancia, aparecen varios beneficios muy claros y bastante fáciles de ver en el día a día.

-Se pierde el miedo a hablar: Cuando se aprende desde pequeño, no nos da tanta vergüenza de usar el idioma. En la edad adulta nos bloqueamos mucho por miedo a equivocanos, a pronunciar mal o a sonar raro, y eso nos frena casi de inmediato. En cambio, los niños hablan sin darle tantas vueltas: prueban palabras, repiten sonidos y siguen adelante aunque se equivoquen, así que el idioma se quede mucho más natural.

-Mejor pronunciación desde el inicio: Los niños pequeños tienen mucha más facilidad para copiar sonidos nuevos. Su cerebro todavía no está tan “fijado” en los sonidos del idioma materno, así que pueden imitar mejor los fonemas del inglés, de modo que la pronunciación les sale mucho más parecida a la real y que los acentos se adquieran más fácilmente.

-Más facilidad para cambiar de idioma: El contacto temprano con dos idiomas ayuda al cerebro se acostumbre a alternar entre sistemas diferentes. Si desde pequeños se hablan varios idiomas el cerebro tendrá más facilidad en el futuro para pasar de uno a otro sin tantas complicaciones.

-Relación más natural con el idioma: Si se aprende inglés desde pequeño, no se ve como algo complicado, sino más bien todo lo contrario: se integra como algo normal del día a día. Entonces no se percibe como una asignatura difícil, sino como algo habitual.

 

¿Tiene alguna desventaja real?

-Método de enseñanza mal adaptado: El primer problema aparece cuando se enseña como si fuera una clase de adultos. Si se usan ejercicios muy formales, fichas complicadas o presión por resultados, el niño no conecta con el idioma. A esa edad funciona mejor aprender jugando, repitiendo sonidos, cantando o interactuando.

-Vocabulario dividido al principio: Otra cosa que se comenta en estudios es que los niños que aprenden dos idiomas pueden tardar un poco más en tener mucho vocabulario en cada uno por separado. Pero esto no es un problema real, porque si se miran los dos idiomas juntos, suelen saber muchas más palabras en total que los niños que solo hablan uno.

-Poca exposición al idioma: También influye mucho el entorno. Si el inglés solo aparece unas pocas horas a la semana en clase y luego no se usa en casa ni en otros contextos, el avance es más lento. El idioma necesita repetición y contacto frecuente para asentarse bien.

-Importancia del equilibrio: Al final, las “desventajas” no vienen del inglés en sí, sino de cómo se enseña y cuánto se usa. Cuando el método es adecuado y el contacto es constante, estos problemas casi desaparecen y el aprendizaje fluye mucho mejor.

 

¿Se debe aprender un solo idioma o varios a la vez?

En muchos colegios ahora se están metiendo programas donde se usan varios idiomas a la vez, como el español, inglés, francés y en algunos casos hasta alemán. La idea es que los niños se acostumbren desde pequeños a cambiar de idioma sin verlo como algo raro, sino como parte normal del día a día en clase. ¿Qué piensas tú, lo ves una buena idea?

Esto tiene cosas bastante positivas: hay niños que lo llevan muy bien, que cambian de idioma según la asignatura casi sin esfuerzo. En esos casos parece que el cerebro se adapta rápido y el aprendizaje fluye con bastante naturalidad. También ayuda a que el oído se acostumbre a sonidos diferentes desde muy pronto, y eso puede hacer que después los idiomas no se sientan tan difíciles.

Pero cuando se meten demasiados idiomas a la vez, el niño se confunde o va más lento en algunos contenidos. No porque no pueda, sino porque todavía está construyendo su propio idioma desde cero y, si encima tiene que repartir la atención entre varios sistemas diferentes, a veces le cuesta más seguir el ritmo de las asignaturas.

Por eso muchos profes que trabajan con estos programas que dicen que lo más importante es el equilibrio. Con meterles solo dos idiomas en edades pequeñas suele ir bien, porque el cerebro los puede manejar sin complicarse demasiado. Se acostumbran poco a poco y lo integran sin mucho problema.

Pero cuando se añaden más idiomas a la vez, tre so cuatro, la cosa es más complicada. No es que el niño no pueda, es que todo llega a la vez y puede costar más seguir el ritmo de algunas cosas. A veces necesita más tiempo para entender bien cada idioma sin mezclarlo todo.

El cerebro de los niños tiene mucha capacidad, pero también funciona mejor cuando no va con demasiada presión. Si se le da tiempo y se organiza bien, todo se va colocando poco a poco sin saturarse.

 

¿Cómo se enseña inglés a niños tan pequeños?

La enseñanza del inglés en infantil no tiene nada que ver con la enseñanza tradicional, porque aquí no se trata de estudiar reglas ni de memorizar listas de vocabulario, todo se basa en la exposición natural al idioma. ¿Qué se puede usar? Pues canciones, juegos, movimientos, cuentos muy sencillos y rutinas diarias, sin ir más lijos, porque el objetivo es que el niño escuche el idioma como lo hace normalmente, y para un niño es mucho más sencillo con actividades o canciones adaptadas a su edad.

En esos colegios donde se trabajan de esta forma, es precisamente así como se mete el idioma a los niños, siempre mediante juego, música y actividades sencillas. Desde la experiencia de la Grans Somnis Escuela Infantil, en estos casos suelen insistir en que el idioma funciona mejor cuando se usa de forma constante, pero sin presión ni obligación de resultados rápidos. Es decir, cuando haces que el niño se implique en el juego sin forzarlo, para que aprenda a su ritmo… pero sin obligarle a que lo haga.

También recomiendan mucho repetir estructuras simples en distintos momentos del día, porque de esa forma los niños van entendiendo casi sin darse cuenta. Algo como “es hora de ir a comer”, o “es la hora de la siesta”, y decirlo en inglés, ya va a hacer que el niño lo asimile mucho mejor que con fichas y ejercicios mucho más aburridos.

Lo que de verdad se quiere conseguir es que vean el idioma como algo natural, no como una obligación impuesta, que es lo que nos ha pasado a nosotros en el instituto. Por eso, cuando todo a tu alrededor te acompaña para aprenderlo de forma natural, sencilla y divertida, aprenderlo es mucho más fácil.

 

¿Hacerles ver pelis en inglés que les gusten?

Piensa que, cuando más pequeños son, más importante es que lo que uses para que aprendan el idioma sea totalmente visual. Nada de fichas o de ejercicios, hay que hacerlo todo con imágenes, canciones, juegos… porque si de por sí el idioma es complicado, si lo pones aburrido se complica aún más. Pero si lo pones como un juego o una pelo, es mucho mejor.

Por eso, ponerles pelis o series adaptadas a su edad en otros idiomas es muy positivo, porque a partir de cierta edad, alrededor de los seis o siete años, ya pueden seguir mejor el contexto y relacionar lo que ven con lo que escuchan.

En ese momento, el aprendizaje auditivo se refuerza mucho, porque encima se interesan ya por lo que están viendo: si les gusta lo que ven, prestan más atención y absorben el idioma casi sin darse cuenta.

 

¿Esto les ayuda en realidad en su vida adulta?

Sí, claro que sí, y solo tienes que mirar a tu alrededor. Todos lo usamos, todos los días y caso para todo. Y encima, los que han tenido contacto con el idioma desde jovenes, suelen tener más facilidad para entenderlo y hablarlo con soltura. Los demás también sabemos el idioma, claro, pero tenemos más vergüenza y nos sentimos más cohibidos al hablar en público.

Además, incluso nos lo exigen ya en los trabajos, así que es súper importante saberlo. El inglés se utiliza en muchísimos sectores, tecnología turismo, investigación, comunicación internacional… SI desde pequeños lo estamos estudiando, de mayores no empezamos de cero, así que es mucho más fácil profundizar en las palabrejas técnicas. Gracias a esto, ya no es tan complicado, porque hemos aprendido a usarlo con soltura, a confiar en nosotros y a hablarlo sin que nos dé ningún tipo de apuro.

 

¿Los profesores deberían ser nativos o solo saber inglés?

Hay dos tipos de profesores que seguro que ya te has encontrado: profesores nativos y profesores no nativos con alto nivel, y cada uno aporta cosas diferentes.

-Un profesor nativo ofrece una pronunciación más natural y un uso más auténtico del idioma, así que los alumnos van a acostumbrarse a escuchar el idioma desde el principio. Pero no siempre eso es suficiente para enseñar bien, porque dominar un idioma no es lo mismo que saber explicarlo.

-Por otro lado, los profesores que han aprendido inglés como segunda lengua suelen entender mejor las dificultades que tienen los estudiantes y saben dónde suelen aparecer los errores, cómo se siente aprenderlo y qué partes cuestan más, así que pueden explicar el proceso de forma más sencilla.

Yo pienso que, en la práctica, lo que mejor funcionar es una combinación de ambos: tener una base sólida en didáctica del idioma y, al mismo tiempo, exposición a hablantes nativos. Lo importante no es el origen del profesor, sino su capacidad para hacer que el idioma fácil de entender y de aprender.

 

¿Entonces, con o sin inglés?

Pues depende, porque si te das cuenta, el inglés hoy está por todas partes: está en el trabajo, en la tecnología, en la comunicación global, en muchísimos ámbitos cotidianos… Puedes aprenderlo o no, pero no aprenderlo te va a limitar el acceso a ciertas cosas. En cambio, empezar desde pequeño facilita mucho todo esto, sobre todo si no se aprende por obligación.

¿Qué es lo mejor? Que pienses, medites y decidas, como padre o madre de esa criautra que tienes en tus brazos, qué es lo que quieres para él. ¿Quieres que se centre en su idioma y más adelante se meta de lleno en el inglés, o prefieres que se le acostumbre el cerebro desde jóven?

Decide, investiga, y haz lo que mejor te convenga a ti y a su futuro.

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