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Sesión de fotos a bebé

Los padres recurrimos a los fotógrafos para inmortalizar a nuestros bebés.

La fotografía familiar y, en concreto, la de bebés se ha convertido en uno de los nichos más bonitos y estables para un fotógrafo profesional. Los padres continuamos llevando a nuestros hijos a los estudios de fotografía para conservar un recuerdo artístico de sus primeros meses.

Cristina, una amiga que tuvo a su segundo hijo hace unos meses, me cuenta que está pensando en llevarlo a un fotógrafo. Quiere que le haga una foto artística, imprimirla en tamaño gigante, enmarcarla y colgarla en el salón.

Ha tenido el niño con 40 años. Su otra hija, Sara, tiene 13. Cristina ya se había hecho a la idea de no tener más hijos, pero llegó Pau y la verdad es que se ha vuelto como loca con el retoño. El otro día, cuando fui a verla se puso a enseñarme fotos que tiene guardadas en el móvil. Entre fotos y videos debe tener casi 100, sin exagerar. A pesar de ello, dice que quiere tener una foto profesional. “No sé… No sé si es por las cámaras que tienen, por como utilizan la luz, pero los fotógrafos son capaces de sacar magia de la imagen de un niño” – me confiesa. “Es su profesión” – le contesto yo, de manera condescendiente.

Brenda Roque, una fotógrafa de Barcelona que además de ser madre lleva desde el 2017 especializada en fotos de bebés, hace una sesión de fotos de recién nacidos en Barcelona que es una maravilla. Ella nos cuenta que cuando tenemos hijos nuestra vida cambia, se vuelve más intensa, pero también el tiempo pasa más rápido. Cuando nos damos cuenta el niño ya está creciendo. Sentimos la necesidad de capturar en fotografías esos momentos tan especiales, y hacerlo de una manera “auténtica”, para poder revivirlos. Tal vez por eso, señala, los padres siguen recurriendo a nosotros, los fotógrafos profesionales.

Fotos para ver cuando crezcan.

Yo que tengo los hijos un poco más mayores, te puedo asegurar que uno de los momentos más gratificantes es sentarte con tus hijos a ver las fotos de cuando eran recién nacidos. Cuando los niños tienen 5 o 6 años, que puedes razonar con ellos, a menudo te preguntan cómo eran cuando eran bebés. Sentarte con ellos a mirar el álbum de fotografías de su primer año de vida, refuerza los lazos familiares.

En ese sentido, la página web para padres Sapos y Princesas nos ofrece algunas sugerencias de fotografías con las que tus hijos fliparán cuando se vayan haciendo más grandes.

Una de sus propuestas es hacer una foto cada mes durante su primer año. Aquí lo curioso es escoger el mismo escenario, que puede ser un rincón de su habitación o una parte del parque donde sueles llevarlo. Con esta secuencia de fotos, tanto tú como el niño, podéis apreciar cómo iba creciendo mes a mes. La verdad es que es algo sorprendente. Los padres no nos damos cuenta por qué estamos metidos en faena. Pero resulta increíble cómo se desarrolla un bebé en tan solo 12 meses.

A los niños les gusta disfrazarse. Suelen ser más conscientes de ello cuando tienen 2 o 3 años. Pero una foto de nuestro hijo vestido como si fuera Mario Bros o Superman puede resultarnos gracioso verlo cuando va pasando el tiempo. Recuerdo que a mi hijo, cuando estaba en la guardería, lo disfrazamos un año de Mickey Mouse. Estaba para comérselo.

Hacerle fotos al bebé cuando duerme es todo un clásico que resulta entrañable. Es tan tierna esa imagen que continúa estremeciéndonos cuando la miramos, aunque pasen los años.

Las fotos haciendo travesuras con el padre, es otra de las sugerencias que nos hace esta web. Una cara más cercana del progenitor frente al rol serio y distante, que tradicionalmente se le ha asignado al padre.

Trucos para hacer buenas fotos a los bebés.  

La web para profesionales El Blog del Fotógrafo nos presenta una serie de trucos y consejos para sacarle el máximo partido a las fotografías que se hacen a los más pequeños. Son cuestiones de las que suelen partir los fotógrafos profesionales. Estas son algunas de las más destacadas:

  • Cuidar la iluminación. En el caso de los bebés es recomendable utilizar una luz suave. Una luz difusa, ya sea natural o artificial, que genere pocos contrastes y apenas produzca sombras. La fuente de luz debe tener una inclinación de unos 45 grados sobre el frontal del bebé. De esta manera evitaremos deslumbrarlo y crearemos un efecto indirecto que realza los gestos y facciones del bebé.
  • Buscar un escenario para crear una composición. Aunque el eje central de la fotografía va a ser el bebé, no podemos limitarnos a reflejar sus gestos. Un escenario, bien elegido, potencia la emoción de la fotografía. Ese escenario tampoco debe ser muy recargado. Si no lo encontramos, podemos crear la escenografía. Muchos fotógrafos lo hacen.
  • Utiliza un equipo de fotografía completo. Para sacar una buena fotografía al bebé es importante contar con una cámara que te ofrezca una buena resolución de imagen. Utilizar el trípode es otra de las herramientas básicas. Te permitirá mantener fijo el ángulo, evitando que la cámara se mueva. También es recomendable usar un flash externo, para conseguir, precisamente, que la luz llegue de manera indirecta.
  • Planifica bien la sesión y sé paciente. Los bebés son impredecibles. A diferencia de los niños de mayor edad, no hacen caso a las indicaciones. Lo idóneo es dejar todos los aspectos preparados (escenografía, vestuario, equipo, iluminación) y crear un ambiente en el que el bebé se sienta cómodo.

Por qué contratar a un fotógrafo profesional.

De este punto hemos ido hablando a lo largo del artículo. El equipo profesional, el dominio de la luz y la imagen, el oficio, pero es interesante detenernos en ver lo que un fotógrafo puede aportar al recuerdo que queremos guardar de nuestro bebé. Estas son algunas de las razones para recurrir a él:

  1. Captura momentos irrepetibles con calidad y emoción. Un fotógrafo especializado en bebés sabe cómo inmortalizar esos instantes únicos con la sensibilidad, la luz y el encuadre adecuados.
  2. Experiencia y seguridad en el manejo del bebé. Los fotógrafos de recién nacidos están formados para hacer posar al bebé con total seguridad, respetando su bienestar y confort en todo momento.
  3. Técnica profesional. Saben aprovechar la luz natural o crear la iluminación perfecta para lograr retratos equilibrados y llenos de ternura, sin sombras ni tonos artificiales.
  4. Escenografía y accesorios adecuados. Cuentan con mantas, gorritos, cestas y fondos diseñados especialmente para sesiones de bebés, garantizando un resultado estético armonioso.
  5. Paciencia y sensibilidad. Trabajar con bebés requiere calma, empatía y mucha paciencia. Un profesional entiende los ritmos del pequeño y adapta la sesión a sus necesidades, sin prisas ni estrés.
  6. Edición de calidad. Más allá de la foto, el fotógrafo realiza una postproducción delicada, respetando la naturalidad del bebé y corrigiendo solo lo necesario para que las imágenes queden perfectas.
  7. Resultados atemporales. A diferencia de las fotos improvisadas con el móvil, las imágenes profesionales mantienen una calidad estética que perdura en el tiempo, sin depender de modas o filtros pasajeros.
  8. Posibilidad de personalizar la sesión. El fotógrafo puede adaptar la sesión a la historia de la familia: incluir hermanos, mascotas o algún elemento significativo, logrando un retrato único y emocional.

Diferentes formatos.

Lejos de lo que podamos pensar, la era digital no ha desplazado los formatos tradicionales de fotografías para bebés, al contrario, ha ampliado las opciones.

A día de hoy los álbumes de fotos y las fotografías reveladas a gran tamaño se continúan demandando, sobre todo en el caso de los bebés. La diferencia que tenemos respecto a cuando nosotros éramos pequeños es que tenemos más opciones de presentación. Opciones que todo estudio de fotografía domina.

Por supuesto, las fotografías que haga el fotógrafo nos las va a presentar en formato digital, con una resolución y edición mejor que la que podríamos hacer nosotros con el móvil o con una cámara casera. Esa fotografía la podemos guardar en el teléfono o el ordenador.

Algunos fotógrafos entregan las fotos de la sesión en un pen-drive. Este formato es cómodo, ya que podemos visualizarlo en cualquier dispositivo con entrada USB (Ordenador, tablet, smart T.V., etc.) Al mismo tiempo, no ocupa espacio en la memoria del teléfono o del ordenador y podemos copiar en estos aparatos las fotografías que queramos.

Si así lo solicitamos, nos pueden imprimir la fotografía en un póster para colgar en la pared, que siempre es un formato más informal que una fotografía enmarcada. E incluso, esa foto que tanto nos gusta se puede imprimir en una taza, en un babero o en multitud de objetos.

Muchos fotógrafos familiares son además editores de vídeo, por lo que si se lo proponemos nos pueden preparar un bonito video resumen sobre el primer año de la vida de nuestro hijo, con las fotos que ellos han hecho y las que le hemos facilitado, con una calidad profesional.

Como vemos, la fotografía de bebés nos abre todo un amplio abanico de posibilidades. Opciones con las que capturar la emoción que nos suscita los primeros años de vida de nuestros hijos.

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