Desde que el Covid llegó a nuestras vidas, los artículos desechables han cobrado una mayor relevancia. No solo en los centros sanitarios, la hostelería, sectores como la estética o, incluso las fábricas, recurren a este tipo de artículos desechables, para evitar la contaminación cruzada entre otros aspectos. De tal manera que, en los últimos años, la demanda de este tipo de artículos, se ha visto incrementada de forma considerable. Son cada vez más los centros de salud, las clínicas de estética y los hospitales que utilizan este tipo de artículos, puesto que suponen una serie de ventajas y beneficios de los que hablaremos más adelante.
No obstante, son muchas las profesiones en las que es imprescindible, mantener una serie de medidas de seguridad e higiene, al máximo nivel. Aparte del citado sector sanitario, el alimentario y la hostelería deben cumplir unas medidas básicas. Optar por este tipo de accesorios reutilizables, puede ser en determinados casos la mejor opción, pero en otros, puede suponer algún problema.
Proteger el cuerpo con este tipo de prendas desechables, hace que se transmita una imagen de higiene y profesionalidad, además de aportar confianza. No solo a los trabajadores, también a los usuarios que acuden a los centros o quienes adquieren los productos. Se trata de prendas que se adaptan muy bien al cuerpo, siendo muy cómodas en su uso. Al igual que sucede con cualquier tipo de prenda, destinada a la protección laboral, las protecciones corporales desechables, evitan que quien las utiliza, entren en contacto con sustancias que pueden ser un riesgo para su seguridad y su salud. Al mismo tiempo, supone un ahorro considerable en costes de lavandería o de almacenamiento. Se usan y se tiran. No hay más. Ni lavar, ni secar, ni doblar, ni guardar. A la basura y a reciclar.
Desechables para todos los gustos
Existen un sinfín de artículos desechables. Cada uno con su finalidad específica. Pero, ¿qué son exactamente los artículos desechables? Como nos explican los profesionales de Comercial Capra, donde conocen muy bien este tipo de artículos desechables, se trata de productos que se fabrican con la única finalidad de ser utilizados un pequeño periodo de tiempo. Es decir, usar y tirar en cuanto muestren signos de uso. Suelen tener un coste bajo, debido a que se trata de artículos poco duraderos que, en la mayoría de ocasiones, se utilizan y desechan con un solo uso. No pueden lavarse para volver a utilizarse ni pueden limpiarse de ninguna manera.
La variedad de artículos ha ido aumentando con el paso del tiempo y, a consecuencia de su mayor demanda. Los más solicitados, utilizados por lo general en clínicas dentales o centros de salud, hospitales, centros de estética, hostelería, alimentación, etc. Son los siguientes:
- Rollos de papel para camillas.
- Monos desechables.
- Capas desechables.
- Gorros desechables.
- Tangas desechables.
- Baberos desechables.
- Guantes desechables.
- Mascarillas protectoras desechables.
- Calzas protectoras desechables.
- Cubre camillas desechables.
- Batas de paciente desechables.
- Guantes desechables.
- Pañuelos desechables.
- Sabanas desechables.
- Trajes desechables.
Este tipo de artículos son más que habituales y todos los hemos utilizado alguna vez. Tanto si hemos acudido a un dentista, un centro de belleza o incluso, un hotel de carretera. Sin lugar a dudas, se trata de productos que ofrecen unas ventajas considerables. En el sector de la salud o la estética, por ejemplo, son de gran utilidad a la hora de prevenir enfermedades y evitar o limitar, la proliferación de agentes contaminantes.
Una de las ventajas más destacables, es el hecho de que inspiran confianza y seguridad en los pacientes, a quienes les encanta la idea de que utilizan artículos por primera y última vez. Esto significa que nadie antes, ha utilizado el babero, la bata o el gorro, la mascarilla o los guantes. Por lo que se trata de un material libre de bacterias, hongos o agentes contaminantes.
A su vez, suponen un ahorro dentro del espacio del almacén. Con este tipo de productos, las clínicas o empresas que los utilizan, ahorran un espacio considerable. No es necesario ocupar enormes estanterías para ordenar las numerosas sabanas o manteles, lavadas y desinfectadas. Los materiales desechables, se utilizan y se tiran a la basura. Ahorrando tiempo y espacio.
Por supuesto, protege al personal que lo utiliza para trabajar y no solo a los pacientes. Los profesionales de la salud, o aquellos que trabajan en sectores donde existe riesgo de contagio, se sienten más seguros, con el uso de guantes, gorros, mascarillas o batas y toallas desechables.
Estas ventajas, se convierten en un valor añadido, concepto que hace alusión a todo aquello, utilizado en los negocios, con la finalidad de mejorar la experiencia del cliente y destacar frente a la competencia. De manera que se aumenta la clientela y se mejora el posicionamiento. Utilizar productos desechables, hace que los clientes y trabajadores, se sientan más seguros y dentro de un entorno más profesional, higiénico, saludable y agradable, protegidos de bacterias y virus. Este valor añadido, es posible gracias al uso de los artículos desechables.
Por otro lado, encontramos lo relativo a la limpieza. Utilizando estos productos, inevitablemente, el protocolo se vuelve más sencillo y rápido. Como bien sabemos, en cierto tipo de centros y actividades, la limpieza debe ser exhaustiva, para poder garantizar la desinfección de las diferentes áreas y materiales. Al utilizar artículos desechables, el protocolo se simplifica, se hace más sencillo y se realiza con mayor rapidez. No es necesario lavar sabanas, gorros, guantes, etc. Al ser desechables, es suficiente con depositarlos en el contenedor correspondiente.
Todo lo expuesto, supone, además, un importante ahorro económico, tanto en productos de limpieza y desinfección, como a nivel energético y de agua.
Clasificación de la ropa desechable
Llegado el momento de elegir ropa desechable y artículos relacionados, es necesario saber que existen clases y tipos, correctamente clasificados. Por lo que es necesario saber a que actividad en particular, se destinan. Todas las prendas utilizadas para trabajar con productos químicos o biológicos, pertenecen a la categoría tres, existiendo la categoría uno, para riesgos mínimos y dos, para riesgos medios.
Aparte de la categoría, hay que considerar el tipo de riesgo y frente a lo que deben proteger. Utilizar una protección inadecuada, implica un riesgo añadido. De manera que además de las categorías uno, dos y tres, en función del riesgo que supone la actividad, encontramos los siguientes tipos:
- Tipo 1. Protección contra gases. Certificada en las normas EN 943 y EN 943-2, son trajes herméticos que ofrecen protección frente a los gases y cuentan con un equipo de respiración. Suelen utilizarlo los equipos de emergencia, siendo sus materiales de fabricación, resistentes a la penetración de sustancias químicas.
- Tipo 2. Protección contra gases, certificado en la norma EN 943.1, ventilados y no herméticos que protegen frente a los gases, contando con un suministro de aire que proporciona una presión positiva interna.
- Tipo 3. Protección frente a agentes químicos presurizados certificado en la norma EN 14605. Son prendas con costuras selladas, protegen frente a los líquidos, evitando que penetren entre las capas de ropa y los accesorios como guantes, botas o visores.
- Tipo 4. Protección frente a pulverización de líquidos, certificada en la norma EN 14605, cuenta con costuras selladas y evita que los aerosoles, traspasen las capas de ropa y los accesorios.
- Tipo 5. Protección frente a polvo y partículas sólidas, certificada en la norma EN 13982-1, ofrece protección química frente a la penetración del polvo o partículas sólidas en suspensión.
- Tipo 6. Protección frente a salpicaduras de líquidos, certificada en la norma EN 13034, siendo los más adecuados cuando no es necesaria una barrera absoluta.
Todo esto es relativo a las protecciones corporales, aunque la clasificación de seguridad debe tenerse en cuenta, igualmente, en el caso de prendas que protejan una parte del cuerpo determinada. Resulta muy conveniente conocer si las prendas proporcionan protección determinada y cuentan con propiedades como la antiestática, antipatógena o anti radiactiva, sobre todo en determinados sectores. Si bien es cierto que, para las actividades más cotidianas, los artículos desechables más básicos, son suficiente.
Recurrir al uso de materiales desechables en ciertos sectores y centros, indica que se cuida de los pacientes, los clientes y los trabajadores al mismo tiempo. Se mejora la reputación del negocio, el aspecto del mismo y se marca una diferencia con la competencia. Se facilita la limpieza e higiene, se promueve un entorno más limpio, higiénico, saludable y acogedor.
Lo primero es determinar la necesidad de material desechable, debido a las diferentes opciones existentes y, como hemos visto que, en algunos casos, este tipo de artículos cuentan con diversos grados de protección. Todo depende del sector de aplicación y las necesidades particulares del negocio.
Desde guantes hasta trajes completos de protección, pasando por batas, mascarillas, escafandras, sábanas, pañuelos o gorros, entre otros. La oferta es variada, existen artículos para todos los sectores y las ventajas que ofrece, van desde la protección de trabajadores y clientes, hasta el ahorro económico.
Sin lugar a dudas, los artículos desechables, son una de las mejores opciones a la hora de cumplir ciertos estándares de calidad y mantener el negocio, dentro de una reputación que marca la diferencia entre las empresas.


